Reiki en el embarazo

El reiki es una técnica japonesa, una salida de terapia manual que ayuda a aliviar algunas dolencias. El principio trata de re-inyectar energía en tu cuerpo para que se cure a sí mismo. Esta técnica de relajación promueve la relajación intensa que puede ser muy útil durante el embarazo.

¿Se puede realizar la terapia reiki en mujeres embarazadas?

No hay ninguna contraindicación al respecto. El reiki se practica mediante la imposición de manos sobre sus diferentes chakras. No hay un concepto de masaje o uso de aceites esenciales (contraindicado) durante el embarazo.

El reiki es seguro para las futuras mamás y sus bebés

El reiki en mujeres embarazadas se utiliza para aliviar algunas dolencias cotidianas, como dolor de espalda o insomnio. Como el riesgo de aborto involuntario es mayor hasta los 3 meses de embarazo es recomendable esperar para practicar reiki hasta que el bebé esté bien enganchado.

Si tienes dudas, puedes pedir consejo al médico que lo sigue.

El reiki también fortalecerá la relación entre la madre y su hijo, tomándose el tiempo para meditar y escuchar su cuerpo. Permite a la futura madre conectar con su bebé, aunque también puedes practicar reiki para recuperarte después de dar a luz.

Reiki en el embarazo

Las virtudes del reiki son numerosas para las madres jóvenes. Puede ayudar a encontrar un equilibrio físico y emocional. A nivel físico, las sesiones posnatales proporcionan un buen complemento al proceso de re-educación perineal.

En el nivel emocional, el trabajo energético alivia la fatiga debido a la llegada del bebé. Además, al promover la regulación de las emociones, el reiki puede ayudar en la lucha contra la depresión posparto.

  • El reiki ayuda a encontrar un equilibrio físico (trabajo en el perineo) y emocional (fatiga después de la llegada del bebé).
  • Promueve la regulación de las emociones y previene la depresión posparto.
  • Acción beneficiosa sobre la lactancia materna.
  • Promueve el vínculo de apego madre-padre-hijo. El reiki crea una fuerte relación espiritual entre el bebé y la madre.
  • Los bebés que reciben reiki durante el embarazo tienden a ser más fáciles de convivir.
  • En neonatología, en el caso de niños hospitalizados, el reiki permite una mejor recuperación del niño, una mayor proximidad de los padres, especialmente si ellos mismos se inician (tratamiento a distancia).

Las 7 posiciones principales del reiki en el embarazo:

  1. Coloca las manos frente a tu cara, una al lado de la otra, con las palmas hacia dentro y con una ligera presión. Las manos rodean la nariz para que el cuerpo respire libremente. Esta posición concierne al chakra 6.
  2. Coloca las palmas planas en la parte posterior de tu cráneo, comenzando desde la nuca y rodeando la cabeza, esta posición corresponde al chakra 7.
  3. Coloca las manos en ambos lados de tu cuello para cubrir la garganta, esta posición concierne al chakra 5.
  4. Coloca las manos al nivel de tu corazón en el pecho y sigue el ritmo de tu respiración, esta posición corresponde al chakra 4.
  5. Coloca las manos al nivel de tu plexo solar, esta posición corresponde al chakra 3.
  6. Coloca las manos planas justo debajo de tu ombligo, esta posición se refiere al chakra 2.
  7. Pon las manos en tus genitales, esta posición concierne al primer chakra.

Si no has recibido entrenamiento de reiki, es recomendable acudir a un profesional y no curarte a ti mismo.

En este sentido, el reiki es una técnica de relajación que promueve la curación global. Se practica mediante la imposición de las manos en varios puntos de energía y tiene como objetivo armonizar los centros de energía del cuerpo, también llamados chakras.

Resultado:

Es seguro para las futuras mamás y puede aliviar, o incluso eliminar, algunas dolencias menores relacionadas con la ansiedad o el estrés, comenzando por el insomnio. Además, al aliviar la tensión del cuerpo, el reiki puede ayudar a la futura madre a manejar mejor los cambios físicos a lo largo de los meses.

Se recomienda que la futura madre espere hasta el final del tercer mes de embarazo y busque el consejo de su médico o de su ginecólogo-obstetra antes de comenzar.

El reiki tiene la particularidad de actuar donde es más útil. Así que durante una sesión, la energía va donde hay una demanda real, para la madre y/o el bebé. ¿Y por qué no para papá?

Sin embargo, es interesante observar los beneficios del reiki en el contexto particular de un embarazo, un parto y los meses posteriores a la llegada del bebé.

  • El reiki es seguro para una mujer embarazada. Es más, trae calma, relajación a la madre y al bebé.
  • Se puede administrar en cualquier etapa del embarazo.
  • Las molestias del embarazo pueden aliviarse: náuseas matinales, dolor de espalda, estrés, insomnio, tensión del cuerpo, problemas gástricos, etc.
  • Promueve el bienestar emocional de la madre y, de repente, ¡el del bebé!
  • El reiki también puede promover una forma de comunicación entre la madre y el bebé.
  • El cuidado a distancia también funciona muy bien.
  • El bebé se encuentra más tranquilo durante el embarazo.
  • Al final del embarazo, el reiki relaja el vientre y puede calmar las contracciones tempranas.
  • El reiki prepara a la madre y al bebé para el parto.
  • Trabaja más rápido gracias a la acción sobre la dilatación cervical.
  • Relajación durante el trabajo. Menos estrés, ansiedad, fatiga.
  • Mejor manejo del dolor, incluyendo respiración más efectiva.
  • Mayor implicación de la madre en el trabajo y nacimiento del bebé.
  • El reiki crea un ambiente tranquilo y sereno para el bebé.

A menudo, como dice el reiki: “Para el mayor bien de todos y en armonía con el Universo”. Y, sin embargo, tan difícil de entender, de aceptar.

El reiki acompaña al luto perinatal: muerte fetal intrauterina, aborto espontáneo o pérdida de un gemelo en el útero. A través de la Gracia y el Amor Divino, el reiki ayuda a los padres a aceptar este sufrimiento y a descubrir el significado de lo que está sucediendo para, tal vez, emprender un trabajo de evolución que los hará avanzar en el Camino de la Vida.

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