Reiki para aliviar el dolor

El reiki es un enfoque holístico del cuidado. El cuidado cambiará los estados energéticos del paciente en todos los niveles de su ser, físico, psíquico y emocional. Es el cuerpo energético del paciente el que determinará la acción de la atención reiki.

Practicar reiki equilibra las energías dentro del cuerpo. Mediante su acción, se restauran los cimientos de un funcionamiento armonioso del organismo. Ello permite implementar efectivamente los mecanismos de autocuración, lo que ayuda a aliviar el dolor.

Los pequeños males de la vida

El cuerpo humano es una máquina maravillosa con sus propios mecanismos de autocuración y autoregeneración. Tiene la capacidad intrínseca de hacer frente a los caprichos de la vida sin ayuda externa siempre que se mantenga su equilibrio general.

Cuando este equilibrio se altera, el cuerpo reacciona y produce sus propios agentes para revertir las variaciones observadas (reducir los excesos, rellenar los huecos…).

Sin embargo, el cuerpo tiene sus límites y también una serie de necesidades esenciales para mantener sus funciones. El mundo moderno está sometiendo a nuestro cuerpo a más y más estrés, durante largos períodos o intensidades altas.

Nos encontramos rodeados de agresiones externas que nuestros estilos de vida no siempre pueden compensar a través de prácticas de relajación, alimentación sana o ejercicio. En estas condiciones aparecen trastornos como migraña, dolores de cabeza, trastornos de la digestión, dermatitis, dolores musculares o articulares, etc.

El dolor es un mecanismo de advertencia importante e incluso esencial para la supervivencia del cuerpo. Sin embargo, bajo ciertas circunstancias, su persistencia en el tiempo repercute en nuestro estilo de vida.

El incremento de fatiga puede inducir síntomas depresivos

Su atenuación permite al cuerpo enfocar sus recursos internos para luchar contra el origen del dolor. Así, la curación es mejor y más rápida.

El estudio de los mecanismos del dolor ha progresado mucho en los últimos años. Los descubrimientos en neurología han permitido identificar las vías neuronales específicas del dolor y su modalidad de inhibición.

Por lo tanto, las técnicas utilizadas en reiki participan en los mecanismos de “control de la puerta” del dolor. Por lo tanto, permiten una atenuación real del dolor rápidamente. Algunos estudios han demostrado que este efecto se prolongó en el tiempo después de una serie de sesiones de reiki.

Es importante que comprendas que el reiki no es un sustituto de la medicación sino que la complementa.

Dolor muscular

Todos los músculos de tu cuerpo están controlados por la fuerza mental. De este modo, el poder y la fuerza de nuestros huesos es el reflejo de quienes somos, creemos y pensamos para convertirnos en vida.

Más que un simple método de relajación, el reiki actúa en la raíz del problema, en la fuente de tensión y dolor. La energía de reiki tiene un efecto calmante y beneficioso sobre el dolor muscular.

Reiki para aliviar el dolor

Permite que la energía circule mejor por el cuerpo y disuelva los nodos energéticos y los bloqueos que a menudo son el origen de las tensiones. El dolor muscular puede originarse en diferentes partes del cuerpo y es por esto que un tratamiento de reiki siempre trata a la persona como un todo.

Los músculos representan el esfuerzo que se desplegará y el trabajo que se realizará para avanzar. Músculos, correspondientes a nuestra energía mental, se necesitan para moverse, para tomar acción.

Por lo tanto, cuando existe dolor muscular, debo centrarme en las partes de mi cuerpo afectadas para encontrar la causa que lo está produciendo. Ello ayuda a disminuir la percepción del dolor.

Un estudio aleatorizado cruzado examinó el efecto del reiki combinado con la terapia LeShan. Una técnica de curación similar sobre el dolor después de la extracción de muelas del juicio. Veintiún participantes se sometieron a la extracción de dos dientes con al menos dos semanas de diferencia.

Los resultados indicaron una disminución significativa en el dolor después de esta sesión. Sin embargo, la ausencia de un grupo de control, el pequeño número de participantes y el impacto potencial de la música limitan el alcance de los resultados.

Sanación y enfermedades

Cuando estamos sanos, nos sentimos fuertes, llenos de dinamismo y alegría de vivir. Estamos equilibrados, satisfechos y de acuerdo con nosotros mismos. Tan pronto como rompemos esta armonía interna, nuestro organismo reacciona con una patología o un desequilibrio.

Este tipo de anomalía tiene en primer lugar en la esfera psíquica. De hecho, el cuerpo no está enfermo. El sistema corporal es el medio de expresión, el lenguaje de la patología porque nuestro cuerpo no es más que el reflejo de nuestra psique.

Para comprender mejor el fenómeno de la buena salud y la enfermedad, debemos considerar a la persona como una entidad trinitaria cuerpo-psique-alma. Una enfermedad siempre implica un conflicto entre lo que la persona quiere y la “manera de vivir” que su alma establece.

Cualquier enfermedad es un lenguaje dirigido a nosotros que lleva un mensaje exclusivamente para nosotros que primero debemos entender y validar. De hecho, cuando un síntoma corporal aparece en alguien, se percibe en primer lugar como una vergüenza.

Sin embargo, este signo requiere atención por lo que es importante que la patología no sea negada ni reprimida sino para comprender los síntomas, ya que tienen un contenido pedagógico. Si aceptamos el desafío que nos han lanzado y somos honestos con nosotros mismos, aprenderemos de él. Este es el primer paso hacia la curación.

Finalmente

El principio fundamental para aliviar el dolor empieza con respetar y amar nuestro cuerpo, aceptarnos a nosotros mismos como somos que vivimos la curación. Debemos adquirir una nueva percepción de nosotros mismos y de nuestro cuerpo para forjar vínculos más estrechos con nuestro ser interior.

Percibir lo que es necesario para que estemos satisfechos, en forma y sanos, nos acerca a nuestra esencia profunda y fortalece nuestra voluntad de vivir.

La alegría y la voluntad de vivir nos brindan suficiente energía vital para que las patologías corporales sean casi imposibles. Tenemos un “sanador interno” que conoce las soluciones y los métodos de curación adecuados para resolver nuestro problema.

La relajación corporal, emocional y psíquica juega un papel importante en el proceso de curación. Al estar el cuerpo cerca del ego, su relajación consciente es el primer paso y facilita el despliegue del segundo, que corresponde al apaciguamiento del ritmo del pensamiento, pero también al del tercero, que consiste en promover el desarrollo de los estados emocionales.

Un estado positivo (amor, paz) induce una profunda relajación y satisfacción.

La meditación es una forma muy efectiva de relajarse y tener acceso a la alegría y la buena salud.

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